Muchas personas asocian la salud visual únicamente con la capacidad de “ver bien” de lejos o de cerca. Si pueden leer letreros, usar el celular o manejar sin dificultad aparente, asumen que su vista está en buen estado. Sin embargo, la visión va mucho más allá de la nitidez.
Dolores de cabeza frecuentes, cansancio ocular, dificultad para enfocar o sensación de pesadez en los ojos pueden ser señales tempranas de que algo no está funcionando del todo bien, incluso cuando aparentemente “ves normal”. En muchos casos, estos síntomas aparecen de forma gradual y se normalizan, retrasando una revisión visual que podría prevenir molestias mayores.